LA REPRESIÓN NOS OBLIGA A CREAR REDES / COMUNICADO ANTIRREPRESIVO

Ha pasado un mes desde el desalojo del Banc Expropiat. Una vez atenuado el ruido mediático, aunque no deje de ser un tema recurrente en medios de todo tipo, y pese a haber tardado mucho en escribir este pequeño recuento, queremos hacer un balance de los primeros efectos de la represión.

A menudo se tiende a considerar que en según qué ocasiones la policía se excede, que los jueces son demasiado duros o que el gasto económico a la hora de confrontar determinadas movilizaciones es desmesurado. Sin embargo este es el papel de dichas instituciones y no hay otra manera de que lo realicen. El capitalismo se sustenta en ellas. Es por esto que no puede ser de otra manera que después de cada movilización haya personas detenidas, heridas e investigadas. La manera que tengan de hacerlo suele depender más del contexto y de los intereses políticos del momento que de la capacidad de policía y jueces para ejercer su papel. No existe otro sistema judicial posible u otra policía más democrática en este sistema. Pero si que creemos en que otra forma de vivir es posible.

Aunque durante las dos semanas de movilizaciones contra el desalojo del Banc Expropiat parezca (según los medios) que no ha habido, ni habrá, consecuencias personales (legales o físico-emocionales) queremos hacer un recuento de todo lo que, hasta ahora, nosotras sabemos. En este caso la policía ha utilizado el método de no detener durante las movilizaciones como una manera de apagar el fuego, ya que saben que las detenciones durante estos momentos de respuesta colectiva no hacen más que avivar la solidaridad. También porque el no poder ponernos en contacto con la gente identificada (por desconocimiento de quienes son) evita que se pueda apoyar a estas personas antes, durante y tras los procesos. Además, debilita los lazos que se crean en un momento como este en el que mucha gente se ha volcado en un proyecto que les era ajeno pero que querían defender.

A día de hoy tenemos conocimiento de la existencia (según los medios) de 55 personas identificadas aunque no hayamos podido contactar con todas ellas. Actualmente sabemos que 11 tienen procesos judiciales abiertos. Los cargos van de desórdenes a usurpación pasando por desobediencia grave y daños.

Junto con ello hay más de 120 personas heridas y que en su mayor parte fueron atendidas en el punto médico autogestionado creado específicamente para esta ocasión y que consideramos que ha supuesto una gran experiencia. Las heridas van desde la amputación de una falange o el traumatismo craneoencefálico (con ingreso incluido) a roturas de brazos, rótulas y todo tipo de contusiones en diversos grados. Además de los efectos traumáticos que la actuación de la policía ha provocado en algunas personas y que consideramos igual de graves.

Desde el Banc Expropiat siempre hemos apostado por el apoyo mutuo, intentando crear redes de solidaridad con las que enfrentarnos a los conflictos cotidianos. Esto incluye el cubrir nuestras necesidades básicas tanto como confrontar las consecuencias de las luchas y la forma de vida por las que hemos optado. Por eso hemos decidido empoderarnos lo máximo posible en nuestra vida, y esto pasa por hacernos cargo de nuestros procesos legales y realizar nosotras mismas todas aquellas tareas de las que podamos encargarnos; paralelamente trabajamos con una cooperativa de abogadas que son las que, en caso de que las afectadas quieran hacer un trabajo de defensa común, llevarán la parte legal de los casos aunque las líneas de defensa se definirán entre imputadas y Banc Expropiat. De la misma manera se ha creado un grupo de apoyo psicosocial para aquellas personas que lo necesiten y se está definiendo una campaña conjunta con todas las afectadas. Sigue habilitado el teléfono antirrepresivo, además del correo del Banc, para aquellas personas que fueron identificadas y aún no se han puesto en contacto, así como para aquellas que fueron heridas o que puedan aportar material visual.

Todo ello, asumir los efectos de la represión como parte inherente de las luchas, forma parte del proyecto del Banc. Seguimos con la idea de recuperar el Banc Expropiat y continuar con el proyecto tal y como era haciéndonos, juntas, cada día más fuertes.

Seguimos en la calle, el punto de información permanece donde estaba. Seguiremos intentando crear lazos nuevos y reforzar todos aquellos que han nacido a raíz de las movilizaciones y continuaremos con nuevas convocatorias.

Tornem al Banc.